Por Carlos Egea García de http://www.a-diba.net - Diputación de Barcelona
Al hablar con un experto diseñador de páginas Web, me sorprendía su desconocimiento en torno a las trabas o barreras que podrían impedirle llegar con su trabajo a algunas personas. Su buen desempeño profesional le había permitido considerar, más por intuición que por otra cosa, determinados aspectos del diseño en aras de lograr que sus páginas fueran comprensibles, navegables y "usables". Se sentía orgulloso de que gente de todo tipo y condición, sin necesidad de grandes requerimientos, pudieran visitar sus páginas y comprenderlas. Pero no había sopesado algunas limitaciones personales o tecnológicas que podrían dar al traste con su propósito. Al explicarle cómo un ciego, por ejemplo, nunca vería los sencillos y expresivos iconos que utilizaba en su labor creativa, comenzó a ser consciente de los problemas que se anteponían a sus esfuerzos.